Thursday, February 28, 2008

Elijan, señores….

Parece ser que una tarde de cafés divertidos y una conversación reparadora me han sentado más que bien. Sigo cansada y saturada mentalmente, pero por lo menos me he relajado un pelín y aclarado un par de puntos de vista necesarios…(gracias por entender)

Sin ánimo de ser masoquista, me he puesto a pensar hace un rato en la dichosa campaña electoral. Lo cual me recuerda que me quedé a medio punto del aprobado en mi examen de marketing político. Lo cual me recuerda que, en breve, tendremos el camioncito del partido que apoya a la República bajo de mi casa, himno con altavoces incluido. Lo cual me recuerda que, el día que empezó la campaña, mis padres y yo nos planteamos mudarnos a algún lugar apolítico porque no podíamos más y sólo acababa de empezar. Lo cual me recuerda aquella recalentada conversación en la clase de Historia de 1º de carrera (dios…qué vieja acabo de sentirme). Lo cual me recuerda que las campañas electorales me dan rabia, mucha.

Me gusta la política, lo confieso. Me gusta analizar a todo candidato en esas cosas rebuscadas que sólo yo pienso (algo como “Mm…lleva la raya del pelo a la derecha y una corbata medio roja/medio azul…qué querrá decir?”) y con las que mi padre alucina. Aún así, no me gusta confiar en exceso en un candidato. Quizá sí en una ideología puesto que esas cosas, a mi juicio, no admiten personificaciones ni representaciones en una sola persona. No soy partidaria de afiliarse a los partidos a no ser que uno lo tenga muy claro. En mi opinión, nunca un partido hecho de diferentes personas podrá representarme…porque como todos, yo soy única y mis ideas pueden cambiar con el paso de los años. El candidato vive tal cual hasta que llega el momento de Pre-Campaña, en el que se convierte en una hermanita de la caridad. A fin de cuentas, lo entiendo…yo no puedo hablar de honestidad en cuanto a vender bien a alguien, me dedico a eso. 

El caso es que, en estas elecciones, me estoy planteando mucho qué votar y si hacerlo o no. No tengo nada claro, nada más que mi ideología. Pero no me siento al 100% identificada con ningún candidato. Me gusta la política, pero últimamente parece más un “no te ajunto” de niños que una dirección del país. No me interesa lo que penséis el uno del otro, sino qué pretendéis hacer para que todos vivamos mejor (y para que baje la leche, por Dios!).

A fin de cuentas…sólo se trata de elegir al menos malo.

Posted by canelilla at 22:44:25 | Permalink | No Comments »

lkjsadñfiuwrtnszvninert

Estoy tan cansada, tan saturada y tan extraña que no tengo ni ganas de escribir. Me parece raro, porque generalmente suele ocurrir al revés: cuanto peor estoy, más ganas tengo de escribir y desahogarme con mis amigas las letras.

Esta semana han pasado cosas variopintas. Por una parte, un trabajo que empezó siendo una tontería fácil y que ha acabado copando mis días desde el fin de semana hasta hace hora y media. No es que no me haya gustado, que sí porque me he iniciado en mi mundillo profesional, pero lo cierto es que me ha ocupado más tiempo, fuerza y cosas de las que me hubiera gustado o por lo menos esperaba. He llegado reventada a mi casa todos los días y he madrugado tanto que me hubiera hecho amiga de los gallos si aún despertasen a la gente en Elche. Afortunadamente tuve mi preparación con el azafatismo que viví hace escasos meses a un nivel bastante mayor. Aparte de esto, dicho trabajo me ha generado tensiones por depender de otras personas. Sé educada, condescendiente, hazlo bien porque merece la pena, intenta dejar en buen lugar a los tuyos…odio que mi trabajo dependa de otras muchas cosas “no laborales”.

Por otra parte, mi abuela ha vuelto a ponerse enferma. Y sí, si vais a pensar en que debo acostumbrarme, lo sé. Y lo hago…si no, tendría una depresión de caballo desde hace un tiempo. Me he acostumbrado, he asumido que forma parte de mi vida y que debo estar atenta a las evoluciones porque nunca volverán a ir a mejor, desde hace unos años. Pero yo no soy de piedra, como nadie lo es. A mí me duele, a mí me afecta y a mí me entristece comprobar que aquellos/as que me enseñaron y que fueron fuertes cuando yo era débil ahora me necesitan. Para todo. Además de eso, estas cosas condicionan mis planes, mi vida y mis nervios, que últimamente están algo afectados. Si bien dicha  enfermedad no es nada serio, sí que supone un avance en esta “involución” que mis abuelos, ambos, padecen. Es como una especie de cuentagotas. Sabes que el vaso se llenará algún día, pero mientras tanto va soltando gotitas, pequeños momentos de tensión que te hacen pensar en un futuro en el que, para no hacerte más daño, no quieres pensar. Sabes que sucederá, te consideras preparado y curtido por la experiencia. Sabes que la vida es así y no hay forma de cambiarlo. Pero, señores, duele igual o más, por ser testigo de esa “cuenta atrás” y porque se desarrolle tan despacio y a trompicones.

Todo se junta, o eso es lo que dicen. A las ya comentadas se unen unas cuantas cosas que no veo necesario contar por aquí.

Esta ha sido una semana de inestabilidad emocional, lo confieso. Quizá por eso no tenga ganas de escribir.


Estoy cansada, irritable y sensible. Quiero volver a mi rutina, poder hacer y cumplir mis planes con mi orden lógico de las cosas y que todo vaya bien.

Por favor.

Posted by canelilla at 15:08:25 | Permalink | No Comments »

Sunday, February 24, 2008

De domingo…

(Por dificultades técnicas, este post fue escrito ayer Domingo. Hoy, Lunes, lo cuelgo.)

Algunos dicen que los Domingos deberían estar prohibidos por la Ley, por lo generalmente resacoso de su carácter, por lo deprimente que resulta volver a la semana. Personalmente, no me molestan demasiado los Domingos, ni suelo estar resacosa (algún día me estudiarán los científicos, palabra!).

Este Domingo en concreto ha sido un día de ojos cansados, lluvia y pies mojados, comidas justitas y dolor de cabeza, mucho. Es imposible aclararse con los formatos del ordenador, los del DVD, hacer que cuadren, probar a instalar/Desinstalar/entender todos los programas que tienes que utilizar. Al final, lo más fácil fue el Adobe Premiere, que se supone sería lo más complicado. Aún así, reconozco (y lee bien esto, guapito) públicamente que tuve que pedir ayuda con las cuestiones más técnicas de la exportación de documentos. El caso es que, a estas horas del día y con sólo un café, ya me da igual que los archivos tengan la extensión que tengan. Hartita de .mov, .mpeg2, .wma y todos los sucedáneos de película creada por la menda, además de las ventanitas que te avisan con un sonido aterrador que pone a prueba hasta al corazón más resistente. (“Nenaaa…Authority System!”…nunca olvidaré aquella anécdota paterna)

Aparte de cuestiones informáticas, en las que últimamente ando muy puesta para el nivel al que estaba acostumbrada( todo gracias a las clases magistrales “en lenguaje para niños” de mi eternidad), el día de hoy ha sido “de pensar”. Además de determinar el precio de mis primeros trabajos de publicista, que no es poca faena, hoy he llegado a la conclusión de que actualmente no sólo soy casi completamente feliz, sino que además, no puedo pedir más. Tengo lo que quiero y a quién quiero. Llamadme conformista, pero para mí es más que suficiente. Todo lo que sube baja (y viceversa), pero de momento me mantengo estable en una altura algo superior a las nubes….

Con los progresos aparecen estas sensaciones tan buenas que tanto echaba en falta.

 Y es que un día de estos voy a explotar de estar tan bien…. 

Posted by canelilla at 22:30:29 | Permalink | No Comments »

Saturday, February 23, 2008

Oso, madroño, eternidad

LLevo unos días publicando posts que, por una cosa o por otra, han eclipsado el tema central de otro que quiero escribir desde hace más tiempo. Exactamente desde el Miércoles, exactamente mi estancia en los madriles. Corta pero intensa.

En este viaje he descubierto cosas que, aún a riesgo de que no lo parezcan, han merecido el grado de relevantes. Ha sido un pequeño lapso de tiempo en el que se me ha dado la oportunidad de dejarme llevar, a la vez que de pensar seriamente en lo que tengo y disfruto desde hace unos meses. Por inoportuno que parezca, yo no puse muchos visos de confianza en esto un poco antes de empezar con ello. No niego que sabía que lo disfrutaría, porque a su lado siempre me ha sido imposible no disfrutar, no ser feliz con aquellos “microtiempos” que, aún a sabiendas de que dolerían, eran algo que quería; con todas mis fuerzas. Pero lo cierto es que en un primer momento, principalmente por recuerdos pasados de cosas algo ilegales (sentimentalmente hablando), el miedo me pudo y quise no confiar demasiado. No desconfiar, pero tampoco confiar ciegamente en una situación que se planteaba y se ha comprobado era difícil. No eras tú, era la situación. Siempre me había pasado igual siendo extremadamente confiada, por lo que quise ir con pies de plomo, al menos al principio. El caso es que con el tiempo y los esfuerzos que veo hacer, ahora me sitúo en un momento de confianza absoluta en lo que tengo. Esto es lo que quiero. Él es lo que quiero. Y no puedo más que sonreír por ello, porque esta sensación de triunfo se me desborda del pecho y, si ya era difícil antes, ahora no tengo palabras para describir todo lo que rodea a esta “extraña cosa” que tenemos. Chapó por tí, eternidad mía.

Con el tiempo, me he ido fijando en unas cosas más que en otras, como es lógico. Y estos días en Madrid han sido suficientes para pensar en cosas relevantes sobre mi situación, nuestra situación. Puede que al resto no le parezcan importantes, suficientes o diferentes con respecto a las de nuestros anteriores días juntos. Pero para mí sí lo son. Porque las cosas más importantes, aquellas más trascendentes, son las que se dicen/hacen/sienten/piensan sin quererlo, aquellas que están dentro aunque no queramos sacarlas. Y si ya lo tenía claro, en este puente (que no lo es, pero suelo llamarlo así cuando son más de dos días juntos) he reaclarado conmigo misma que esto es lo que pretendía, lo que quería. He aclarado conmigo misma que compartimos objetivos y sensaciones. Ha sido un puente de darme cuenta de que, por fin, recibo y doy en el mismo nivel, nos hemos puesto de acuerdo y, lo más importante, por fin queremos continuar con ello; le pese a quien le pese.

Al margen de elementos trascendentales, ha sido un puente en el que me he divertido sobremanera. Siempre me gustó que me hicieras reír. Ahora adoro esa faceta tuya que provoca que se me pongan los ojos chinos (porque generalmente tienen un tamaño extragrande) y me lloren, mientras balanceo mi cabeza al ritmo de mi risa (interior o exterior, que las desarrollo), mientras sonríes por hacerme reír. Adoro conocer la verdadera historia de Joselito (este quizá fue el fin de semana temático) y sus últimas/primeras palabras…aún sigo riéndome una semana después. Adoro que me pongas vídeos de Pocoyó y te rías cuando imito sus bailes y sus orejeras. Adoro que me permitas ser maruja incluso en tu piso. Adoro que me permitas hablar del Haba sin limitaciones. Adoro que rompas un vaso porque nos han pegado una clavada económica de muerte. Adoro que hagamos planes fumando en un patio, en manga corta con una copa de ron en la mano. Adoro tu sonrisa mañanera tras un “hum” y besarte la comisura de los labios. Adoro tu cara de paciencia cuando me quejo porque nos hemos perdido. Adoro que me hagas pasar del cabreo a la risa con cualquier tontería. Adoro que continuamente estés diciéndome “preciosa”, incluso con la chaqueta sucia o la cara llena de manchurrones de köhl. Adoro que hables de mí a los extraños como “mi novia”. Adoro que me quieras a pesar de todo, que quieras quererme toda tu vida.

Adoro esto.

Te adoro a tí…aunque nunca dejé de hacerlo.

Posted by canelilla at 00:28:47 | Permalink | No Comments »

Thursday, February 21, 2008

Carpanta, Sancha y sus panzas

Uno de los antiguos “dimes i diretes”, quizá aún vigente, era aquel que decía que a los hombres se les conquistaba por el estómago. Y, si bien es cierto que esto es perfectamente verídico, también lo es que sucede igual con las mujeres. O eso quiero creer…

A mí se me conquista por la panza. O mejor dicho, me vendo con la panza llena. Es cierto, no tengo pudor alguno en confesarlo. Da igual la calidad del plato, la presentación o el ingrediente central, a pesar de que estas cosas hagan sumar o restar puntos a quien cocina aún no siendo decisivas.

Sí, yo soy de aquellas que ahora no están de moda. A mí me gusta la comida, lo reconozco abiertamente y quienes me conocen y tratan lo sufren bien. Mi eternidad está acostumbrándose a mi terrible humor mañanero y en sus cabreos, producidos por los míos, se plantea liarse la manta a la cabeza e inventar una máquina que me suministre comida y café cuando abro un ojo, antes de mis conocidas frases “Tengo hambre” ó “Quiero café”. Por lo menos, el dinero que obtenga con ella le compensará todas esas mañanas de crisis conyugales provocadas por la glucosa y la cafeína.

Además, yo no me conformo con cualquier platico aislado. No señor, yo leía mucho Carpanta y se convirtió en mi héroe; quiero café, copa y puro. Que en mis palabras se traduce como postre, café y cigarro. En ese orden y en ningún otro, salvo circunstancias excepcionales. Puedo tener un mal día, como cualquier ser viviente, pero mejora o puede mejorarse por la comida. Una comida/cena maja puede sustituir, caso como el de hoy, a un día de susceptibilidad, agobio o simplemente un día feo. Me cambia la cara e incluso tengo mejor aspecto, quizá por la sonrisa…jeje.

 Cuando yo no tenga hambre, es momento de preocuparse….quienes me conocen lo saben.

Sí, señores. Yo soy la Carpanta del siglo XXI.

Posted by canelilla at 23:24:39 | Permalink | No Comments »

Tuesday, February 19, 2008

Indecisión


A esa le di yo una patada en toda regla el Domingo. Generalmente, “esa” es algo que me acompaña desde siempre, impidiendo que elija entre cosas tan tontas y simples como una camisa o un pantalón. Mucho más impedimento si trato de elegir un plan u otro, claro está. Es algo similar a sacarse unas oposiciones o el ya conocido “de dónde venimos y a dónde vamos”…

Pues bien, una vez concertada la hora y sitio donde me recogería mi compañera, en el último instante
 y centímetro de suelo anterior a la entrada del Metro de Moncloa que no, que no me iba a ir. Que ya mendigaríamos si hacía falta (estaríamos inspirados, veríamos “Noviembre” tan solo una hora después de la decisión y nos daría ideas,oye), ayunaríamos apoyando mi lucha contra los triglicéridos o haríamos las más ajustadas listas de la compra en el Lidl.Como decía, decidí justo antes de pasar el ticket de Metro (ya que estábamos sin un chavo no iba a perder el euro…) que ya me tocaba alegrarle la vida a mi eternidad haciendo un pirulón a la estancia estipulada previamente, como él hizo hace no mucho. Y jolines, qué subidón da eso y qué rebelde se siente uno luchando contra su destino “llegaraalicanteencoche”. La melodía de “Born to be wild” es una canción de cuna comparada con la que se escucha en la cabeza de uno, en un momento americanada total.

Al final, después de sonrisas como rodajillas de sandía, llegamos a casa ante la sorpresa de los que anteriormente me había despedido. Han sido días geniales, como lo son todas las decisiones que se toman unilateralmente. Por lo menos he podido ver que finalmente hace rasquilla y llueve en los madriles, que ya me parecía estar de nuevo en Punta Cana.  El ahorro ha llegado a su máximo apogeo en esta “pareja” (diu, aún suena raro) de veintipocos años, bajando la calle del Señor Perro Simpático cargados de cajas con comida a falta de bolsas que se cobran,  haciendo malabares con qué cosas duran más y qué se puede reciclar. Un ejemplo  basado en otros ejemplos post-bélicos recordados como premio de consolación.  Si mi yaya hacía tortilla de patatas sin patatas (sólo con pieles), cómo no vamos a poder ahorrar nosotros? Eso sí, manteniendo los pulmones con su dosis nicotínica y las almas con muchas,muchas risas…que siempre hay un par de eurillos para ello y reírse es gratuito.

Indecisión 0, Canelilla 1.

Y en esta quiniela sí que gané yo.

P.D: Aunque no lo vayan a leer, dedico este post a mis hermanas, por el apoyo recibido con todo este caso y por creerme cuando digo que estoy genial….

Posted by canelilla at 18:13:21 | Permalink | No Comments »

Sunday, February 17, 2008

Jop…

Esta tarde vuelvo a Alicante…

…y si nunca quiero, hoy menos.

Vuelvo a mi estado “sonrisahaciaabajo”.

Jop…

Posted by canelilla at 13:23:44 | Permalink | No Comments »

Wednesday, February 13, 2008

Mañana


Por fin llega mañana.

Con una carga ingente de gominolas/chucherías y un libro en inglés pretendo pasar esas 4 horas que me lleven a Chamartín. Más ahora que me he acordado que ya no se puede fumar en los trenes…Así que quizás añada al lote una revistilla. Y rezo porque me toque la ventana….por favor, apiádense de mí. Si por lo menos tengo ventana podré distraerme y comer menos gominolas (siempre me acaba doliendo la barriga de la cantidad, pero no por ello paro de comer…no puedo contenerme) o que me duela menos la cabeza por leer durante cuatro horas con traqueteos de tren.
 
Acostumbrada como estaba al avión, me he encontrado a mí misma separando los líquidos en una bolsa transparente. Una sonrisilla ha asomado a mi cara, después de reirme y darme un golpecillo en la frente (como cuando haces “aaaah” porque te has dado cuenta de algo), cuando he pensado en que por fin había llegado el día de antes. Mañana a estas horas ya llevaré otras muchas en Madrid compartiendo esa minivida concentrada a la que mi eternidad y yo nos hemos acostumbrado desde hace medio año (diu!). Yendo al Kikos a comprar ChupaChups y a por ese pastel de manzana del McDonald’s. Quien sabe, quizá repitamos gambitas rebozadas en CornFlakes…y si alguien está haciendo una carasa de asco, es que no sabe lo buenísimas que las hacen en el 19 Sushi Bar. Placer para la boquilla de uno, vamos.

En definitiva, tengo ganas de compartir ratos, hacer planes que luego no cumpliremos y de planear homenajes gastronómicos que sí cumpliremos a rajatabla. De reírme en dosis inigualables, con todos los tipos de coñas de seis meses y las nuevas que surgirán. De recibir y dar las dosis de mimos acumuladas durante un par de semanas. Tengo suerte, lo sé, apenas pasan 15-20 días entre cada vez que nos vemos…pero aún así, el echar de menos es algo que sólo se acrecenta con el tiempo, nunca disminuye. Quien lo probó, lo sabe.

Mañana, que a estas horas ya es hoy, me voy. Por fin.

Mañana ha llegado, y nunca fue más esperado.

Posted by canelilla at 23:38:25 | Permalink | Comments (1) »

Tuesday, February 12, 2008

Sobrenombres

Me fastidia que la gente ponga nombres a las cosas que ya tienen uno, o incluso varios.
Sucede especialmente en cuanto a cosas que se relacionan con temas tabú, partes del cuerpo o “bienquedas” (es decir, aquellas cosas que uno llama con entonación/palabra diferente para quedar bien).

En concreto, odio especialmente que se le den nombres alternativos a cosas como el pecho. Pecho es una palabra que no deja lugar a dudas, pechos si se quiere hablar de los dos. Es una palabra correcta, que no tiene nada de vulgar ni da lugar a interpretaciones. Es el nombre base del concepto. Y nadie se asustará de oír que lo/los llame/llamen así.

En cambio uno sí puede asustarse si escucha otras palabritas creadas para tal efecto, tanto si son cursis como si son desagradables/vulgares. Es como un alias para designar algo que ya tiene nombre oficial, como si nos llamaran en el trabajo como nos llaman en casa desde que somos pequeños. ¿Os imagináis que al pasar lista en clase nos llamaran como hacen nuestras abuelas o nuestras parejas? Sería horrible…por lo menos en mi caso, ya que en mi hogar somos muy originales para rebautizar.

Por eso, palabras como “pechitos” (intenté contener mi risa)  o “tetitis” (incontenible mueca de asombro indescriptible) me parecen incluso soeces y dolorosas para un oído que quiere oír llamar a las cosas por su nombre y si, encima, provienen de un desconocido/parcialmente desconocido…para qué contar.

Con lo poco que cuesta hablar de “pechos”, mecachis.

Posted by canelilla at 22:44:22 | Permalink | Comments (1) »

Resistencia..resistencia!!


Cuaderno de bitácora:

Hoy hemos ido al gimnasio después de remolonear ayer y quedarnos viendo una peli, de dudosa calidad, con muchas ganas de hacer el vago. Sabíamos, quizá por eso no queríamos ir, que hoy nos tocaba empezar la tabla de máquinas que nos habían confeccionado para cumplir nuestros objetivos (y aunque la monitora lo piense, mi objetivo no es ganar peso ni fibrarme, lo siento) y presentarnos las nuevas formas de tortura.

Si bien luego nos lo han explicado, al principio el terror ha recorrido nuestros cuerpos al ver los dibujos explicativos en una hoja en la que estaban subrayados el 90% de los ejercicios, o mejor dicho, que teníamos que hacerlo casi todo. Veíamos a musculitos de gimnasio levantar pesas mayores que ellos mismos (proporcionalmente, en el dibujo) en todas las posiciones. Era…¿Cómo decirlo? Como un kamasutra del horror.

Después de media hora haciendo bici a buen ritmo y algo de resistencia mientras esperábamos a la monitora, haber leído o visualizado las tablas y ponernos a ello, nos hemos acordado los inventores de aquellas máquinas del terror. Agujetosas mínimamente nos hallamos, pero sabemos de sobra que mañana será PEOR.

Y,es que, a partir de ahora, tenemos días NARANJAS (hoy) y AZULES (el próximo) en nuestras vidas. Palabras textuales de mi compañera de piso…

Posted by canelilla at 14:47:31 | Permalink | No Comments »