Los inmutables
Esta gente no cambia nunca. Ni bajo diferentes circunstancias ni con el paso de los años. No cambian y punto.
Probablemente, a esta gente se les tache de auténticos, lo cual no es mentira. Pero…a qué precio pagamos que la gente sea auténtica? Se dice que es bueno, y no lo niego. Pero ser como uno es a veces no es beneficioso para los demás, especialmente si este es mala persona o hace daño por ser “auténtica”.
Fuera de esta discusión, lo cierto es que uno sigue sorprendiéndose al ver que el otro no cambia. Irónico o contrapuesto, sorpresas porque no hay cambios. Cuando ese uno ve que los demás sufren por aquel tercero, quisiera decirle que si quiere seguir siendo así de auténtico, mejor se marche para no verlo más en la vida.
Pero también es cierto que todos mantenemos algún atisbo de duda, especialmente cuando dicho tercero muestra pequeños (muy,muy pequeños) cambios aunque sea con cuentagotas. Es el peor defecto del ser humano, pensar que las personas pueden cambiar y pasar de la decepción a la pequeña (muy, muy pequeña, todo sea dicho) esperanza.
¿Y qué sacamos de todo esto? ¿Hay algo positivo en todo este entuerto?
Pues sí.
Porque cuando uno llega a esta conclusión, cuando uno comprueba que hay gente que nunca cambia…
…es capaz, por fin, de dejarla a un lado y seguir con su vida.
Y aunque no se trate de amor de pareja en este caso, esta canción le pega bastante bien.