Wednesday, June 3, 2009

Marwan

Conocí a Marwan en un momento inestable de la vida de mi hermana. Las cosas no le salían como ella había esperado, es más, salían de una forma totalmente inimaginable. Madrid, su adorado Madrid, estaba aún presentándose a ella y mostrandole algunas de las cosas que compensan esa ciudad enorme, abarrotada y en la que uno se siente como un punto en un grandioso espacio. Mi hermana aún estaba acostumbrándose a vivir fuera y sola cuando descubrió a Marwan. Afortunadamente, ella pudo conocerlo personalmente y no limitarse a los discos, los conciertos y las anécdotas que le contaban otros, como yo.

En aquella época, yo me reía de mi hermana cuando mostraba a los cuatro vientos su amor por Sabina, Ismael Serrano, Luis Ramiro y Marwan. Y pensaba, válgame Dios, que estaba algo emocionada por los madriles, hasta el punto de cogerle manía porque todo lo bueno, según ella, estaba en Madrid. La manía se convirtió en adoración a todos ellos y a la ciudad en sí.
Con el tiempo, y en una circunstancia emocional concreta, me ví envuelta por todos aquellos que mi hermana adoraba. Cierto que mi predisposición demostrada a lo árabe hizo bastante, y el resto vino solo. Descubrí de nuevo a Marwan, esta vez escuchando con detenimiento, disfrutando cada frase de sus canciones, gozando de la ventaja de saber a qué se refería en cada una de ellas y qué sucedía en aquella patria a la que dedicaba sus canciones y que lo ha motivado desde un principio. Disfrutar aún más, si cabe, de toda una música contextualizada en un mundo diferente del mío. Convertido, junto con Palestina, con el paso del tiempo, en lo único que agradezco de aquella circunstancia emocional. Su canción “Hijos de las piedras” y casi toda su música, influida por su procedencia y circunstancias, es una manera de que conozcamos Palestina sin necesidad de imágenes sangrientas, morbo mediático e incoherencias de los gobiernos. De mano de alguien que la conoce más que bien.

Pasada la época de robarle los cd’s a mi hermana en pos de escucharlo una y otra vez, el año pasado me relacioné lo suficiente con los madriles como para poder verlo en concierto gracias a que mi eternidad no es sólo maravilloso porque buscó el concierto, sino que además disfrutó al verme emocionada en la Sala Galileo…Verlo en persona, después de todo lo positivo que mi hermana me había contado, me hizo reafirmarme en que ella tenía razón. No sólo valía la pena, sino que era una de las cosas que me haría mirar a Madrid y sonreír. Como a ella, después de que yo me riera tanto.

Concluyo diciendo que su nuevo álbum, Trapecista, suena ahora en mi ordenador, mientras escribo esto y pienso :
“Gracias, Miri” por recomendarme tamaño artistazo.
Gracias, mi eternidad, por disfrutar conmigo de los cantautores, por hacer que amara Madrid más aún.
Gracias a los años, que me hacen ver las cosas de otro modo y poder disfrutar de momentos y cosas como éstas.

Pese a que el nuevo disco es buenísimo, ésta siempre será mi canción favorita. Disfrutad y pensad, que hace falta.

Posted by canelilla at 11:55:22
Comments

2 Responses to “Marwan”

  1. Anonymous says:

    Por suerte, Madrid no es ni el primer ni el último lugar del mundo, aunque ahí viva. Como dice la gente de Madridmemata, es una ciudad que mata y da la vida a partes iguales.
    No conocía a Marwan, pero te agradezco su canción. Cierto aire a Ismael Serrano, ¿no te parece?

  2. Anonymous says:

    Efectivamente, y por suerte, Madrid no es el único lugar del mundo. Simplemente, era un lugar al que le tenía manía hasta que, de repente y por más causas, me encantó con todo lo que es. Me alegro de que hayas conocido a Marwan por mi blog…merece realmente la pena. Sí, tiene cierto aire a Ismael Serrano, quizá por el estilo propio de cantautor, pero a mí personalmente me gusta más..
    Gracias por tu comentario!!

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